Y LOS HÚMEROS ME HE PUESTO A LA MALA Vol.3

Que tal queridos bibliotecarios, esta vez nos reencontramos para otro viaje a través de la maravillosa obra de César Abraham Vallejo Mendoza, en esta ocasión nos centraremos en “Trilce” tal vez la obra vallejiana más compleja pero a su vez más auténticamente universal de nuestro querido César, “Trilce” es la obra vanguardista por excelencia, es una obra que se adelanta a su época y que deja una huella profunda en el quehacer poético, todos los que escribimos poesía alguna vez nos hemos sentido tentados a escribir algo con un tufillo trilciano y hemos muerto en el intento; pero al menos hemos muertos felices y llenos de orgullo.

Si algo podemos resaltar por encima de todas las características de “Trilce”, es a mi entender, el maravilloso uso del lenguaje, aquella belleza que nace de la total destrucción de la sintaxis, de aquel giro semántico que abruma y que sorprende en una catarsis de imágenes profanas, parafraseando a Cerati, además de ello la fuerza sorprendente de una expresión auténtica y rebelde, como en:

V

Grupo dicotiledón. Oberturan

desde él petreles, propensiones de trinidad,

finales que comienzan, ohs de ayes

creyéranse avaloriados de heterogeneidad.

¡Grupo de los dos cotiledones!…

 

​En estos versos se intuye una fuerza sobrecogedora sobre el origen, el nacimiento, algo que al hombre Vallejo le fue negado y que se refuerza en la expresión ohs de ayes que es el suspiro estertor de la muerte, una ambivalencia interesante entre el nacer y el morir que están casi omnipresentes en la obra de vallejiana; otro claro ejemplo de la enorme riqueza del recurso lingüístico en la obra de Vallejo está en:

XXXII

999 calorías.

Rumbbb… Trrraprrr rrach… chaz

Serpentínica u de bizcochero

engirafada al tímpano…

 

​Pero no todo en “Trilce” es tan experimental, hay tiernos poemas mucho más directos y tal vez más “simples” que sin embargo no dejan de sorprendernos como en:

XIII

Pienso en tu sexo.

Simplificado el corazón, pienso en tu sexo,

ante el hijar maduro del día.

Palpo el botón de dicha, está en sazón.

Y muere un sentimiento antiguo

degenerado en seso…

XI

He encontrado a una niña

en la calle, y me ha abrazado.

Equis, disertada, quien la halló y la halle,

no la va a recordar…

 

​La imagen familiar no es un tema ausente, recordemos que en “Los heraldos negros” el drama familiar de la pérdida del hermano y la soledad de los padres es un tema que se yergue absoluto en él, en “Trilce” la vejez y soledad de los padres vuelve a ponerse de manifiesto como en:

XXVIII

He almorzado solo ahora, y no he tenido

madre, ni súplica, ni sírvete, ni agua,

ni padre que, en el facundo ofertorio

de los choclos, pregunte para su tardanza

de imagen, por los broches mayores del sonido…

 

LXV

…Así muerta inmortal.

Entre la columnata de tus huesos

que no puede caer ni a lloros,

y a cuyo lado ni el Destino pudo entrometer

ni un solo dedo suyo.

 

Así, muerta inmortal.

Así.

 

​Bueno amigos bibliotecarios, les dejo disfrutar de “Trilce”, espero que se adentren en la ubérrimas páginas de este poemario y puedan disfrutar del opíparo ​ágape servido para sus sentidos; no se olviden de comentar en el Blog, servidos.

Por Renzo Navarrete Mier y Terán.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s